La plaza de Mateo
Dibujo de JoelArfiJoel encontrado en Pixabay - ¡ Apártate de mi camino!- le espetó al anciano que, en ese momento, jugaba a la petanca y se disponía a lanzar la bola en medio de la plaza que Mateo acostumbraba a cruzar cada día a la misma hora para ir hasta la ferretería que regentaba desde que su padre había muerto.- - ¿Cómo dices? - Lo que has oído, ¿o es que acaso eres sordo? - ¡Esta plaza es de todos! - ¡Por tu culpa voy a llegar tarde! - Tendrías que pasar por el tramo que está embaldosado. Los tramos de tierra no se consideran zonas de paso, sino de recreo. - ¡Nunca he pisado el tramo embaldosado! - ¡Tú estás enfermo! - ¡Lo que estoy es muy cabreado, así que apártate de una vez!- En esta ocasión llegó a empujar al pobre anciano quien optó por apartarse y le dejó avanzar. Mateo reanudó su marcha visiblemente alterado y apretó el paso. Su vida se había forjado a base de estrictas ru...